Muchos Estados buscaban una alternativa a la silla eléctrica, ya que ésta tenía muy mala fama. Los gases utilizados en la Primera Guerra Mundial dieron ideas y el elegido finalmente fue el gas de cianuro, muy volátil, y que se obtiene mezclando ácido clorhídrico con cristales de cianuro potásico. La aspiración de emanaciones de ácido cianhídrico fue calificada como "método más humano, suave y privado".
Se trataba de una cámara herméticamentre cerrada y blindada para evitar que el gas pudiera salir al exterior. De forma circular, cuadrada u octogonal, estaba rodeada de una barandilla para separarla de los testigos que presenciaban oficialmente la ejecución. En el centro de esta cámara se situaba la silla en la que el reo era sujetado con correas de cuero. Bien iluminada por luz fluorescente, desde el exterior los testigos podían presenciar la ejecución a través de gruesos cristales transparentes.

